Día Mundial del Perro: nuestra mejor compañía para entrenar y disfrutar
Los perros sacan lo mejor de nosotros. Y en el deporte, también. Estudios recientes aseguran que tener una mascota favorece una vida más activa. Impulsan nuestro bienestar no solo con compañía y cariño, sino también nos brindan la excusa perfecta para disfrutar de caminar o correr al aire libre. Este 21 de julio se recuerda el Día Mundial del Perro, por eso queremos celebrar ese vínculo único compartiendo dos historias de atletas que sumaron 4 patas a sus salidas de running.
La ciencia confirma lo que millones de tutores ya sienten: convivir con un perro reduce el estrés, combate la soledad y mejora la salud mental, según revela una encuesta realizada por Mars sobre más de 20.000 personas. La investigación demuestra que interactuar con perros ayuda a reducir los niveles de cortisol (la hormona asociada al estrés), promueve rutinas más activas a través de los paseos y el juego y contribuye a disminuir la sensación de soledad, especialmente en adultos mayores.
Quienes tienen perros en casa pueden dar fe de esa unión especial que se forja entre comidas, siestas, caminatas y caricias. Pero aquí les comparto dos experiencias que nos ayudan a entender esa experiencia única de hacer deporte con ellos.
«Son un acompañamiento fundamental para que sea más llevadero y divertido»
Daniel Benitez es atleta de Allen y además trabaja como bombero voluntario en el cuartel local. Desde hace varios años tiene a Loky como compañero de tareas, tanto en la vida familiar como en servicio. Este binomio disfruta además de salidas a la barda, ya sea por momentos de práctica de búsqueda y rescate de personas o para liberar energía en unos kilómetros de trote. Hace algunos meses, se sumó a la familia Uma, una hembra que también se alegra con las caminatas y el aprendizaje continuo.
«Loky llego a la familia teniendo 4 meses… con el fin de tener esa herramienta para ayudar en la búsqueda de personas. Loky no es solo un perro, es un integrante de familia, el regalón. Él sabe cuando se sale a recreación y cuando es trabajo, prestándole atención a los elementos que se cargan al vehículo antes de salir. Cuando ve pecheras, correas y su premio (la salchicha), este perro cambia su chip para cumplir su labor del día. Cuando no hay correas y va pelota es la recreación», explica Daniel. «Uma es una cachorra hembra, de 11 meses. Uma está en proceso de formación para búsqueda de restos humanos y al igual q Loky es una integrante más de la familia, que se sumará no solo al trabajo, sino a cada salida familiar», agrega.

Dani suele compartir sus propios entrenamientos con su manada. Loky y Uma se suman en sus kilómetros y se relacionan además con sus compañeros runners. «El poder salir con ellos a la barda es seguir fortaleciendo nuestros vínculos, como así también poder combinar la recreación, disciplina y sociabilidad de ambos. Para mí a la hora de entrenar son un acompañamiento fundamental para cumplir, hacerlo más llevadero y más divertido», expresó el allense.
«Ragnar me enseñó a mirar cada kilómetro de otra manera»

Andrea Gardon es comunicadora social y corredora de trail running. Hoy, su familia está compuesta por su marido Emanuel y Ragnar, su perro cruza con Border Collie. «Ragnar tiene seis años y llegó a nuestras vidas en un momento muy especial. Desde cachorro forma parte de nuestros entrenamientos, como si siempre hubiera sabido que ese era su lugar. Conoce nuestros horarios, observa cada movimiento de la casa y puede anticipar, con una precisión increíble, cuándo estamos por salir a correr. Solo necesita una mirada, un gesto o una palabra para entender que hoy nos acompaña, y en ese instante su alegría se vuelve imposible de esconder», asegura Andrea.
En su vida cotidiana, Ragnar es mucho más que una mascota. «Es un compañero de vida, un integrante más de nuestra familia y de cada aventura que emprendemos. Se adapta a todos los climas, es todo terreno: le encanta el agua, el barro, la nieve. Corre a nuestro lado, conoce los recorridos, al grupo y cada rincón de esos caminos que se volvieron parte de nuestra historia. Muchas veces nos sorprende con su inteligencia, con esa forma única de entendernos sin necesidad de palabras», agrega Andrea.
«Pero lo más hermoso de todo es lo que él nos regala en cada salida. Ragnar vive cada entrenamiento con la emoción de quien descubre el mundo por primera vez. Corre con el corazón lleno de entusiasmo, disfruta cada instante y contagia una energía que transforma cualquier recorrido en un momento especial. Nos recuerda que la verdadera felicidad se encuentra en lo más sencillo: compartir un camino, sentir el aire en la cara, mover el cuerpo y estar presentes en ese preciso instante», relata la atleta.
«Al final, pensamos que fuimos nosotros quienes le enseñamos a correr a nuestro lado… pero con el tiempo entendimos que fue Ragnar quien nos enseñó a mirar cada kilómetro de otra manera, a disfrutar más el viaje y a celebrar la alegría de simplemente correr juntos», concluye.

¿Cómo empezar a hacer actividad física con nuestros perros?
Hace algunos años atrás, la atleta y educadora canina Carla Barrionuevo nos brindó algunos consejos para integrar a nuestros perros en caminatas y salidas de running. Uno de los aspectos importantes es trabajar la socialización y darle el tiempo que necesita para adaptarse a experiencias nuevas.
Al respecto, la Directora Técnica de Mars South Latam – María Noel Travetto – brinda algunas recomendaciones para favorecer este proceso:
- Ir paso a paso. Presentar nuevos lugares, personas y perros de manera gradual, respetando siempre el ritmo del animal.
- Reforzar las experiencias positivas. Premiar cada pequeño logro con una golosina adecuada para perros, acompañada de palabras y caricias, porque ayuda a generar asociaciones positivas.
- Favorecer encuentros tranquilos. Permitir que los perros se conozcan mediante el olfato antes de iniciar el juego suele favorecer interacciones más relajadas.
- Incluir a niños y niñas con supervisión. Enseñarles a interactuar con respeto y tranquilidad fortalece el vínculo entre ambos.
- Estimular cuerpo y mente. Los paseos, los juegos de búsqueda y los momentos para olfatear enriquecen su bienestar físico y emocional.
- Mantener el hábito durante toda la vida. La socialización no termina cuando el perro deja de ser cachorro; continúa construyendo confianza en cada nueva experiencia.


